Lunaaaa?, quieres yoguuuurt?.

Hace tan solo poco más de un año, si alguien me hubiera jurado que casi diariamente haría esta pregunta a mi hija, en nuestra casa, como mucho le hubiera respondido con una mueca mezcla de incredulidad y esperanza.

Empecé mi proceso de adopción en Octubre de 1997, un día de ese mes depositaba mi solicitud en la administración tinerfeña y marchaba para casa llena de esperanza e ilusión casi, casi como si ya estuviera todo hecho. Había muy pocos profesionales dedicados a las evaluaciones para el Certificado de Idoneidad (CI)  y tarde 6 meses en volver a tener noticias, ¡¡por fin¡¡ venia la asistenta social a mi casa para la entrevista,  ¡ya está ¡, me dije, y... casi otros 6 meses más para los tets y la entrevista con la psicóloga, pero ya, ya estaba, ansiaba tener YA el CI en la mano pero… tuve que esperar 4 meses mas, así llego febrero de 1999, ERA IDONEA. Durante la espera  y después de barajar varias posibilidades (Bolivia, Colombia, China…) decidí que mi hijo/a seria rumano, por aquel entonces el procedimiento era rápido y además había ECAI en Tenerife. Acelerón para preparar la documentación para Rumania y el 19 de Abril de 1999 la preciada fecha de entrada del expediente en la correspondiente administración rumana, así que vuelta a esperar, esperar, esperar.  Lo que teóricamente había de ser una espera de un año ó poco más, se convertía en indefinida y lo peor de todo SILENCIO por todos lados. Al principio no le di demasiada importancia, seria un pequeño parón;  la ECAI iba informando muy de vez en cuando y no eran buenas noticias.

En junio de 2001 me traslade a vivir de Tenerife a Murcia por cuestiones laborales.

A través de Internet conecte con foros de adoptantes en la misma situación e incluso tuvimos un encuentro algunas de las familias afectadas de la comunidad murciana para llevar a cabo una lucha conjunta. Mientras el tema se discutía en el Parlamento Europeo, nos hacíamos oír con cartas, correos electrónicos, etc... a cargos políticos (eurodiputados, presidente del gobierno, defensor del pueblo, etc...) para que se consensuara una solución.

Dada la situación de Rumania, las comunidades permitieron abrir un segundo expediente de adopción, sin cerrar el de Rumania; yo me decidí a hacerlo en junio de 2002, esta vez con Rusia, nueva idoneidad, papeleo... 

Un veinte de septiembre de 2002 como por arte de magia llegaba a mi correo electrónico un mensaje remitido por un eurodiputado (Sr. Gil Robles) donde se me notificaba una especie de “preasignación” de un niño rumano de 3 años, MI HIJO,  ¡Por fin!, ¡Ya!, teníamos una respuesta (otras familias también recibieron mensajes con los datos de sus hijos), nos habían escuchado, se habían preocupado y ahora podían darnos esta maravillosa información de nuestros hijos, así que a pesar de tener toda la documentación ya preparada y entregada en la ECAI no seguí adelante porque YO, YA TENIA A MI HIJO, MI IULIAN, no sabia cuando iría a buscarlo pero era MI HIJO.

Y así,... esperando de nuevo. En enero de 2003, una llamada de la ECAI y una terrible noticia, quitaban a IULIAN de la listas de adopción por enfermedad grave, así sin mas explicaciones, sin certificados médicos, sin otros datos. Me sentía morir, perdida, destrozada, había perdido a mi hijo, porque aunque nunca había visto su carita, era mi chiquillo, lo sentía como tal ; mi mayor dolor era que realmente estuviera enfermo, pero nadie me supo decir nada mas, Rumania no daba mas información ni sobre el niño ni de la situación en que yo quedaba en las listas.

A las 48h de la fatal noticia decidí tomar mi ultimo tren (creo que si no lo hubiera hecho tan rápido habría tirado la toalla), el tiempo pasaba, me hacia mayor (46 años) y mi deseo de ser madre no se concretaba.

Nueva idoneidad, nuevo expediente, esta vez con China (preferí no seguir con Rusia), la verdad con miedo, sobretodo mucho miedo a ilusionarme. En mayo de 2003 presentaba la documentación en la ECAI (ACI en Valencia), a esperar... una vez más.

A través de las listas de Afac (Asociación Familias Adoptantes en China) me llego un correo donde se informaba de una comida en Murcia para familias en proceso de adopción y como era al lado de mi casa, fui. Me alegro mucho de haberlo hecho, conocí a un montón de personas maravillosa (Dori, Jose Antonio, Pepe, Paqui; Eva, Tomas, Lola, Antonio, Juani, etc... perdón si me dejo a alguien) gracias a las cuales fui perdiendo el miedo, volvía a ilusionarme, a soñar, a imaginar, a hacer proyectos. De ese encuentro nacería la idea de crear FAMUR (Familias Adoptantes de Murcia) y como veis se creo.

El 25 de julio de 2003 mi expediente entraba en el Centro Chino de Adopciones, había cumplido otra etapa, y de nuevo a esperar.... esta vez fue una espera dulce, salpicada de momentos de gran emoción por la llegada Irene, Angela, Eva, Paula, Ana, hijas de amigos de Famur, la llegada de cada una de las niñas me acercaba un poquito a mi princesa.

El  22  de  abril, salía de guardia y volaba por la autopista para conocer a Luna, cuando me enseñaron su foto me pareció la niña mas bonita del mundo, MI HIJA recta final, a preparar viaje.

El 14 de junio a las 15.30h (hora china) más o menos entre sus llantos y los míos pude abrazarla, SOY MAMA, 7 años después, sin ninguna duda ha valido la pena ESPERAR. Gracias por vuestra atención.

 

Cristina