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Hola, somos una familia ya casi completa: Pepe, Lola y nuestros hijos biológicos Alex y Carlos, tan solo nos falta un pedacito en nuestro corazón que se llama Paula y que aunque todavía no conocemos la queremos muchísimo. Esperamos ir muy pronto a por ella, posiblemente antes de fin de año. Estamos tan ilusionados y la queremos ya tanto que los días parecen años, pero con un poquito de paciencia... todo llega. Amor nos sobra mucho para dárselo. Bueno, paso a contaros nuestra historia, incompleta todavía, pero que seguro pronto completaremos. La habitación de nuestra hija Paula esperando su llegada (una de las fotos remitidas al CCAA)
El día 13 de febrero de 2002 asistimos a la primera charla informativa sobre el tema. Una vez con la información que nos habían suministrado y con la que habíamos obtenido a través de Internet ( AFAC ) nos pusimos manos a la obra para conseguir el certificado de idoneidad. La verdad es que no nos lo estaban pintando muy fácil. Las adopciones con China al parecer estaban suspendidas debido a que muchas familias no habían entregado los seguimientos. Pero no nos desanimó. Al lunes siguiente ya teníamos casi todos los papeles necesarios para solicitar el certificado, a excepción del libro de familia de los tutores. Lo cierto es que nos dimos muchísima prisa, ya que el cupo era muy escaso y nuestra ilusión muy grande. En Murcia, lo mejor era presentarlo por libre, ya que las ECAI tenían cubierto su cupo hasta prácticamente el año 2003. (2 Por ECAI y 4 por libre en nuestra Comunidad Autónoma). Teníamos unas cinco familias por delante para el año 2002, con lo cual el tema estaba bastante difícil.
No contentos con esto, ya empezamos a preparar la documentación que el gobierno chino nos exigiría una vez obtenido el CI. En un principio nos dejó abrumados el gran numero de papeles, certificados, etc. exigidos, pero la ilusión, cubría cualquier tipo de abrumamiento. Por fin el día 5 de marzo de 2002 pudimos presentar toda la documentación para solicitar el certificado de idoneidad. Nos volvieron a decir lo mismo, que teníamos seis familias por delante nuestro y que entraríamos en el cupo del año 2003. Ahora tan solo nos quedaba esperar la llamada para iniciar las visitas y las entrevistas. Tras tres entrevistas con la psicóloga y la trabajadora social y unos cuantos meses de espera conseguimos el dichoso certificado de idoneidad. ¿ El día ? el 4 de Noviembre de 2002, o sea a prueba de buenas paciencias (ocho meses). Un poco desesperados ante la cantidad de tiempo que todavía nos quedaba por delante, nos pusimos rápidamente manos a la obra con los papeles que teníamos que preparar para enviar a China. De nuevo nos pusimos en contacto con nuestra Comunidad Autónoma – Servicios Sociales – y tras varias visitas, y las explicaciones correspondientes, sobre que teníamos que preparar, conseguimos reunir todo en tan solo 20 días (todo un record creo) y tras ponernos en contacto con una traductora jurada en Madrid decidimos que el día 20 de Diciembre de 2002 iríamos a Madrid para terminar los tramites en los organismos españoles: justicia, colegio de médicos, Colegio notarial, exteriores, etc. Debido a que Lola no pudo venir fuimos mi hijo mayor Alex (14 años) y yo. Salimos muy temprano, a las 05:00 de la mañana y a las 08:30 estábamos en el primer sitio: Colegio de Médicos. Tras un buen rato allí, una señora nos comunicó que no se podía hacer el mismo día que tenía que ser de un día para otro, y que además el que tenía que firmar seguramente no iría en todo el día, pero que no obstante, éramos libres de esperar allí o llamar por teléfono sobre las 11:00 por si acaso. Tomamos la decisión de ir a realizar el resto de trámites, lo que conseguimos en tan solo una hora y media, gracias a que el señor que estaba en la ventanilla de notarios y justicia también era tío de una niña china que llegaba al día siguiente y se portó realmente bien. Tan solo nos quedaba el de médicos y exteriores una vez conseguido este. Pues bien, aquí viene la autentica odisea. Ese día era Viernes y si no conseguíamos el sello del Colegio de Médicos tendríamos que volver otro día, lunes o martes siguiente. Tras ponernos en contacto con al traductora nos dijo que habían colas en exteriores de hasta tres horas en esos días, que nos quedáramos uno de nosotros en la cola (por si acaso) y el otro que fuese al Colegio. Mi hijo, tras comprarle unos bollos y agua se ofreció a quedarse allí (todo por su hermana). Eran las 10:30 de la mañana y la verdad hacía bastante frío. La cola daba la vuelta a la calle y el tema iba muy lento, nos quedaba una buena plantada por delante.
Acto seguido llamé al Colegio, nada. Tras
múltiples llamadas unas 5 o 6, ya me respondían de mala gana, y viendo que
se me hacia la hora de cerrar exteriores, dejé a mi hijo solo y me lancé
hacia el Colegio, con el fin de
PAULA (en chino) Pues si, y no... Mi hijo había entrado, hablado con la agradabilísima señora que había dentro y le dijo que no se preocupase que cuando llegase su padre sellaría lo que nos faltaba, puesto que mi hijo se había encargado del resto de las firmas, y que si su padre no volvía se lo llevarían a comer y que además lo adoptarían a él, se había ganado el corazón de esas señoras con su corazón. Cerrado a todos, el guardia de la puerta nos dejó pasar, nos metió rápidamente, y que casualidad en ese tiempo, hasta mi hijo tuvo la oportunidad de ver al príncipe, en visita allí mismo. Fue el único al que no echaron a la calle (motivos de seguridad). Increíble. De nuevo a correr con todo en nuestro poder para dárselo a la traductora (Meixiang Sun), que ya avisada nos esperaba. Tras una caminata de más de 2 kilómetros, pues no había ni un solo taxi libre, exhaustos y casi sin habla entregamos toda la documentación a ella para que la presentase en el Consulado de China. Fue una buena aventura para ir haciendo boca, pero nos sentíamos vivos, y Lola nos llamaba cada dos por tres para ver como iba todo. Una odisea, pero regresamos a casa –Murcia– muy felices y con el corazón lleno de amor y esperanza.
En muy pocos días, la verdad, hizo la
traducción de todos los documentos, los presento en donde hacía falta
(después del año nuevo chino (más esperas)) y nos los remitió por
mensajeros. Pagamos sus servicios y los visados correspondientes mediante
transferencia (710 euros) y al día siguiente ya los estábamos presentando en
Servicios Sociales para su envío a China. Tan solo quedaba esperar.
SARS. Esta palabra la llevamos en nuestra
cabeza muchos meses, todos los días mirábamos las noticias en la TV y
El CCAA ha publicado hoy martes 24 de junio de 2003 el: Aviso público de reanudación de los trámites habituales para los viajes de adopción a ChinaBueno, a partir de aquí, parecía que la cosa ya se iba arreglando. Al poco tiempo de esto, apareció en la prensa local un artículo que nos llenó de ilusión. Vimos una foto preciosa de familias unidas en esta aventura de la adopción, con sus hijos e hijas.
Bueno, hasta aquí nuestra aventura por ahora, creemos que los próximos en ser asignados seremos nosotros, casi con seguridad en Octubre, prometemos contaros todo lo que queda con todo detalle y enseñaros muchas fotos de todo el viaje de Paula, de nosotros,... Hasta pronto, Una familia ilusionada... Ah!, se nos olvidaba, tenemos un armario repleto de vestidos, coleteros, gorros, peluches, juegos, posters, etc... , una habitación vacía esperándola, un perrito juguetón, una ardilla y una casa llena de mucho amor... |