HISTORIA DE LA ADOPCION DE

SERGIO, NUESTRO HIJO

 

     Cuando empezamos nuestra primera adopción, yo, Esther tenía 23 años y Antonio 28.

     El país que habíamos elegido fue Rumanía y la Ecai: Andai.

     En Diciembre del 98, pensamos en la adopción por primera vez, y acudimos a los Servicios Sociales, para una entrevista, la cual nos proporcionó más información, de cómo se realiza, los pasos a seguir, etc. Nos dieron un formulario para rellenar en casa, solo si queríamos continuar. Y el 28 de Diciembre, ya estaba todo hecho, firmado y enviado.

   A primeros de Enero, pocos días después de mandar el cuestionario, nos llaman de los Servicios Sociales, para comunicarnos que el día 4 de Febrero la Asistenta Social iría a nuestra casa.

     Todo fue muy bien y nos informó que el 27 tendríamos la entrevista con la Psicóloga.

     Nos hizo más preguntas e hicimos un test psicológico.

     El 13 de Abril teníamos el Certificado de Idoneidad y ese mismo día nos pusimos a preparar todos los papeles. Todo se envió a Rumania el 15 de Julio y entró en lista de Espera el 2 de Agosto.

     El 21 de Diciembre 2.000 Andai nos comunica que había llegado nuestra preasignación y el 29 del mismo mes nos llaman de los Servicios Sociales para darnos la foto y el expediente.

     Era un niño, tenía 8 meses, pesaba 6,100 Kg. y medía 64 cm. Lo abandonaron al nacer en una Clínica, nació por cesárea y pesó 3 kg. Tenía puestas las vacunas y no tenía ninguna enfermedad.

     Con 1 mes de vida tuvo dos neumonías agudas, pero no le dejaron secuelas. Ponían los datos de la familia biológica, dirección... y que consentían la adopción, pues no querían saber nada de él.

     Por el contrario, nosotros queríamos saber todo de nuestro Sergio.

     Era guapísimo, con cara de pena, delgadito, asustado... pero era nuestro hijo, y esa sensación, de verlo, nos llenaba de alegría y emoción.

     Era el primer contacto, pero ya éramos sus padres. En ese mismo momento firmamos la aceptación.

     No podíamos creernos que ya tuviéramos un hijo.

     Compramos la cuna, la silla de paseo, la del coche, ropa, juguetes... nos volvimos locos..... pero los meses iban pasando y no teníamos noticias de él.

     Estábamos en Marzo y cada día estabamos más desesperados.

     ¿Cuánto más iba a tardar el Juicio...?

     Y sin noticias, fuimos a conocerle en Abril, mentalizados de que solo le veríamos y no vendría con nosotros a la vuelta.., y aún así, el dolor fue horrible.

   La primera vez que le vimos lo sacaron de la cuna y me lo pusieron en brazos, llevaba un gorro de lana blanco a lunares azules.

     Su cara era de asombro y no entendía porque llorábamos mientras le abrazábamos, le besábamos.

     El color de su piel era blanco como la nieve.

   Ya tenía 12 meses, la cara la tenía llena de mocos, tosía mucho, se ahogaba y cuando le quitamos el gorro, tenía toda la cabeza llena de picaduras de garrapatas ¡qué estado más lamentable! solo con acordarme me dan escalofríos.

     No andaba, no hablaba, no se mantenía sentado, no gateaba...  y casi no tenía fuerzas para tener la cabeza erguida. El culito lleno de ronchas, rojo, con heridas.

     Estaba fatal, le hicimos fotos de todo y lo grabamos por vídeo.

   Por entonces ya se oía que iban a cerrar fronteras y, por desgracia, no saldrían muchos niños más del País.

     Si Sergio no salía de allí, lo sacaríamos todo a la luz para que vieran la situación en la que estaban todos los niños en ese Orfanato de Rumania.

     Y llegó la despedida, fue espantoso, pues no sabíamos si le volveríamos a ver. Se quedaba en un Orfanato que olía a podrido, donde no los sacaban de las cunas, ni les hacían caso, dónde no limpiaban ni ventilaban las habitaciones, dónde pasaban de los niños..... Solo sabíamos llorar y llorar y nos hundimos por completo.

     El Juicio se celebró el 7 de Junio 2001 y el 12 de Julio nos llaman muy contentos de Andai que ya tenemos la sentencia firme del Juicio. Y que estaban moviendo papeles en Rumania para hacer el pasaporte a Sergio.

     ¡Que emoción, cada vez quedaba menos!

     El 19 de Julio nos vuelven a llamar desde Andeni diciéndonos que el 30 de Julio recogemos a Sergio.

     Sólo nos separaban 11 días para estar con nuestro hijo y no nos lo creíamos.

     El cuerpo me temblaba, lloraba, reía, es un cúmulo de sensaciones las que te recorren todo el cuerpo.

     Y el día soñado, por fin había llegado.

   El 30 de Julio, a las 8 de la mañana, nos recogieron en la puerta del hotel para ir al orfanato, fueron unas dos horas y media.

     Ibamos muy emocionados, nos agarrábamos las manos muy fuerte. No parábamos de hablar de Sergio, como estaría y cosas así. A las 11 de la mañana el coche paro, ya habíamos llegado, solo unos metros nos separaban de nuestro Sergio...

     Las piernas empezaron a temblarme, cada vez más, mientras nos íbamos acercando a la puerta.

     Al entrar en la habitación, todos los niños estaban en el suelo, unos gateando, otros andando, llorando, otros dormidos... pero no veíamos a Sergio...  Una de las cuidadoras lo sacó, estaba debajo de otros niños.

     Se abrazó tan fuerte que me hacía daño en el cuello e hizo lo mismo cuando vio a su papá.

            

            En el orfanato de Rumania abril 2.001

     Lo vestimos y nos fuimos camino del hotel. A mitad de camino le di un biberón, el cual se tomo en segundos.

     Quisimos darle un baño pero fue imposible, cuando sus piececitos tocaron el agua, se puso a chillar, llorar, poniéndose morado y sin respiración. ¡Menudo susto!

   Así que optamos por tumbarlo en la cama y lavarlo con una esponja y toallitas.

     A los 4 días cumplía los 16 meses, pesaba 8.100 Kg. y media 69 cm., parecía un niño de 8-9 meses, llevaba muchísimo retraso en todo, si lo sentábamos, a veces, se caía de lado, no andaba ni se mantenía en pie, gateaba un poco, pero las piernas se le cruzaban cuando lo hacía. Así que aquí empezó otra nueva lucha, para sacarlo adelante. Su cuerpo solo aceptaba leche de continuación.

     Llegamos a España el 1 de Agosto, y éramos las personas más felices del mundo. Sergio siempre iba con los ojos muy abiertos, para verlo todo. La familia y amigos nos recibieron con los brazos abiertos y llenos de emoción. Así que Sergio iba de brazos en brazos, ya que todos querían cogerlo, besarlo...  fue muy emocionante.

     

 Agosto 2.001

    Y cuando nos relajamos un poco, lo llevamos al pediatra, a su primera revisión. Tenía principio de raquitismo y los huesos estaban como con fisuras (los de las piernas), así que lo inflamos a vitaminas y como es lógico, después de salir de un Orfanato, estaba bajo de peso y estatura.

     Comenzó a andar a los 18 meses. Sus primeros balbuceos a los 19 meses. A los 21 meses empezó a llamarnos papá y mamá.. A los 24 meses, ya comía de todo, aunque esto fue lo que más nos costó, solo quería leche y en biberón.

                                                                                                                                    Primer cumpleaños en Familia Abril 2.002

   

 

Hemos pasado los 4 seguimientos que pedía Rumania.                                    

     En la actualidad, Julio 2003, Sergio tiene 3 años y 4 meses, es un niño sano, fuerte, amable, cariñoso y muy listo. Sabe contar del 1 al 10, reconoce y nombra todas las letras del abecedario, los colores...  y no para de hablar ni un segundo. Pesa 18,400 Kg. y mide 99 cm. Es increíble el cambio que ha dado en tan poco tiempo.

     Ya lleva dos años con nosotros, los cuales se han pasado volando.

     Sus juguetes preferidos son los coches, tiene obsesión por ellos. Los mira, los desmonta, intenta arreglarlos...  le encantan.

     Su comida favorita: los macarrones.

     Sergio, es el niño que siempre hemos esperado, y está con nosotros, es nuestro hijo, es nuestra vida.

     Hemos empezado ya con la segunda adopción. Esta vez, iremos a Filipinas, esperamos estar a final de año en la lista de espera.. Es un nuevo reto, nuevas emociones, nuevos sentimientos...  ¡otro hijo!

     Iré mandando información sobre esta adopción.

     En diciembre del año pasado, tuve un aborto espontáneo a los dos meses y en Junio de este otro nuevo aborto por culpa del ginecólo que explorándome me produjo una hemorragia. Mientras esperamos esta segunda adopción estamos intentando ser padres biológicos...  quizás para el año que viene seamos familia numerosa. ¡Uf! Un gran reto, que seguro tiene final feliz.

     Tenemos a Sergio, esperamos con ansías a Carmen o Antonio.

     Solo me queda desearos suerte a todos los padres que esperan ese encuentro con sus hijos, sea del país que sea.

   Tener un  hijo cambia la vida y te llena de felicidad y alegría...  ¡Ya lo comprobareis!

 

     Un saludo,

 

     Esther Pineda y Antonio López