Cristina Rubio. / J.
LEAL
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La Dirección General de Familia
desaparecerá del organigrama del
Gobierno regional con la
reestructuración que se prepara en la
Consejería de Trabajo y Política Social,
coincidiendo con la puesta en marcha del
nuevo Instituto Murciano de Acción
Social (IMAS).
El departamento de Familia y Servicios
Sectoriales, que dirige María del
Socorro Morente, será el principal
sacrificado de la remodelación, que
prima al nuevo organismo autónomo con
más competencias y una estructura
directiva compuesta por tres nuevas
direcciones generales.
La consejera de Trabajo y Política
Social, Cristina Rubio, explicó que las
competencias y servicios que ahora
gestiona la Dirección General de Familia
pasará a gestionarlos directamente la
Secretaría Autonómica de Acción Social
que ocupa Carlos Sabatel.
Con la supresión de la dirección de
Familia se trata de compensar el aumento
de altos cargos que se producirá en el
IMAS, que reemplazará al Instituto de
Servicios Sociales de la Región (Issorm)
que dirige Mercedes Navarro.
Frente a las dos subdirecciones, la
secretaría general técnica y la
directora que ahora posee el Issorm, el
organigrama del futuro IMAS contará,
además de esos mismos puestos, con tres
direcciones generales, las de
Discapacidad, Personas mayores y
Personas con riesgo de exclusión social.
Rubio considera justificado el aumento
de cargos porque «el IMAS absorberá más
competencias de la Consejería y
realizará una política social integral
con una organización más racional».
El anteproyecto de ley de creación del
IMAS establece que este organismo
dispondrá de un presidente, cargo que
ocupará la consejera de Trabajo,
Cristina Rubio, un consejo de
administración, un director gerente,
direcciones generales, una secretaría
general técnica y subdirecciones
generales y órganos asimilados.
En determinados ámbitos de la
Administración regional ha empezado a
sonar para el puesto de director gerente
del IMAS el nombre de Miguel Ángel
Miralles, uno de los dos subdirectores
del actual Issorm. «Aún no hay nada
decidido sobre futuros nombramientos
-indica la consejera-, pero cualquiera
de los cargos de la Consejería, entre
ellos Miralles, está capacitado para
ocupar el puesto».
Dictamen del CES
Los fines del IMAS, según la
norma que lo regula, son «la
administración y gestión de servicios,
prestaciones y programas sociales para
personas mayores, personas con
discapacidad, enfermos mentales
crónicos, personas con riesgo de
exclusión social y cualquier otro
colectivo necesitado de protección
social que reglamentariamente se
determine».
El Consejo Económico y Social ha
dictaminado favorablemente el
anteproyecto de ley de creación del IMAS,
aunque recomienda que debería extender
sus servicios y competencias a la
familia, la infancia, inmigrantes y
minorías étnicas y propone también que
se abran sus órganos de gobierno a los
agentes sociales.